Siempre he tenido curiosidad en saber la diferencia entre una app y un programa. Hoy se lo he preguntado a un amigo friki y me ha dicho que una app es un programa que pueda usar tu abuela. No sé si es una definición muy ortodoxa de app, pero lo que está claro es que con la generalización de los smartphones las apps han empezado a salir como los champiñones.
Por poner un ejemplo, si pones prayers en la Apple Store, aparecen 1.648 apps. También es cierto que si se hiciera un concurso de diseño rancio, bastantes de ellas coparían el top 100. Sin embargo, cada vez hay más apps religiosas que cumplen un estándar profesional medio-alto, y que podrían competir en calidad con apps de otros sectores.
Iremos comentando poco a poco en el blog aquellas que nos parezcan relevantes por su calidad, novedad, contenidos, diseño, etc.
Por empezar con la primera, número 1 indiscutido a pesar de su corta vida, The Pope App, centrada en la figura del Papa. Pone el listón en su sitio: diseño claro, cuidado y elegante. Contenido interesante: últimas palabras del Papa, noticias, eventos, posibilidad de seguir retransmisiones en directo desde la app, fotografías, vídeos, etc. El contenido se actualiza constantemente. Y es gratis. Imprescindible en su género.